Irene López
En los colegios organizan los concursos de India Bonita y Reinas de los colegios. Esto es una forma de incentivar a los estudiantes para que vayan desarrollando el interés por el conocimiento, estudio, rescate y conservación de nuestras tradiciones.
Esto les vale puntos así que a participar se ha dicho. Hay quienes lo hacen a regañadientes otros con gusto. Los “profesores” que los han mal preparado, hacen gala de su “Analfabetismo Folclórico”, enseñándoles a correr y brincar, a buscar faldones grandotes y anchos como mariposa, a esconder los pies porque no les enseñaron los pasos, azotar y enrollar los faldones en los brazos porque son tan largos y anchos que no los pueden manejar y hasta se pueden caer.
En fin unos movimientos de cuerpo y diseños de trajes que no existen, que ellos inventan. Y lo peor es que los directores o coordinadores de los colegios quienes también adolecen de los conocimientos mínimos del folclor, aprueban todo esto para salir del paso y cumplir con el plan de estudios.
El interés por participar, ha ido creciendo año con año. A los estudiantes se les ha despertado el interés por conocer más sobre sus danzas, y especialmente sobre los vestidos con los que van a participar, se alistan bien en todos los sentidos, buscan información y representan bien a su región.
Entonces, ahora viene la tarea del jurado quienes se encargan de frustrar a los que han hecho el esfuerzo por salir bien, y pues como no saben nada sobre danza folclórica, se dejan llevar por lo que han visto.
Para ser jurado se necesita más que ser, profesor de historia, geografía, deportes, cantar bonito.
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