Elízabeth Romero
Álvaro Montealegre Rivas fue citado ayer por segunda vez a la Fiscalía, pero evitó declarar, argumentando que se acogía a su derecho constitucional de no hacerlo y únicamente se limitó a firmar el acta, según confirmó la fiscal adjunta Ana Julia Guido.
El artículo en el que se habría amparado Montealegre es el 34 Constitucional, que establece que “todo procesado tiene derecho en igualdad de condiciones a las siguientes garantías mínimas… (7) a no ser obligado a declarar contra sí mismo… ni a confesarse culpable”.
La fiscal adjunta Guido aclaró que esta negativa de Montealegre Rivas no afecta la investigación, pues esa institución cuenta con otras herramientas técnicas con las que pueden llegar a una conclusión sobre la misma.
A su llegada a la Fiscalía, Montealegre fue parco, únicamente se refirió a la nueva denuncia presentada por el abogado Mario Sequeira, apoderado de la señora Liana Francisca Noguera y otras parientes que reclaman 393,250 dólares, sobre la cual dijo: “Nada de eso es correcto”.
También negó que haya aportado fondos para el Partido Liberal Independiente (PLI), como se especula. Sobre el hecho de contratar al experto en mercados emergentes Héctor Botero, de Miami, Estados Unidos, para resolver sus problemas financieros, expresó: “El propósito es pagarle a todo el mundo”.
Montealegre no explicó cómo un “experto en mercados emergentes” le iba a ayudar a pagar lo que debe.
HASTA REGAÑA
“Reporten eso, dejen el sensacionalismo”, expresó Montealegre ante las preguntas insistentes de los periodistas sobre la nueva denuncia presentada por la familia Noguera y cuyo apoderado legal dirigió al superintendente de Bancos, Víctor Urcuyo, la denuncia presentada en la Fiscalía la semana pasada.
La fiscal adjunta confirmó ayer que son tres las denuncias que acumula esa institución en las cuales vinculan a Álvaro Montealegre, Hugo Paguaga y Roberto Bendaña, como representantes de la sociedad con sede en Panamá, International Investment Financial Services.
Expresó que están tras la ruta del dinero reclamado por los denunciantes a la sociedad con sede en Panamá, para lo cual coordinan con la Superintendencia de Bancos, pues no hay nada claro en poder de quién quedó el capital.
¿Y LOS RIALES?
“¿A dónde fue a parar (el dinero)? Sabemos que lo recibió el señor Roberto Bendaña, porque tenemos en nuestras manos donde él firmó, donde admite, pues está su firma donde recibió los 400,000 dólares. Ahora necesitamos saber a dónde fue a parar (el dinero) porque le hemos preguntado (a Bendaña) y dice que no sabe, porque él no manejaba las finanzas”, expresó Guido en declaraciones a los periodistas.
“Seguimos la investigación, al final, aunque él no nos diga nosotros vamos a llegar a saber dónde fue a parar el dinero”, sentenció la fiscal adjunta.
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