El presidente de EE.UU., Barack Obama, prometió ayer hacer lo que esté en sus manos para que la economía del país “trabaje para los trabajadores” y para invertir el sentido de las fuerzas que, a su juicio, han “conspirado” por décadas contra ellos.
En un vídeo grabado con motivo del Día del Trabajo, renovó su promesa de aumentar el salario mínimo y de defender la legislación laboral que protege contra los abusos y la discriminación en el empleo.
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