Por Michael Weissenstein y Luis Manuel Galeano
MANAGUA/AP
Cuando el presidente nicaragüense Daniel Ortega le concedió a un ejecutivo chino de telecomunicaciones los derechos exclusivos para construir un canal de 40,000 millones de dólares que una el Pacífico y el Atlántico y para operarlo por 100 años, su gobierno exaltó los resultados obtenidos por este empresario en distintos proyectos de comunicaciones inalámbricas en una veintena de países.
La empresa de Wang Jing, Xinwei, se atribuía haber sacado adelante una cantidad de proyectos por más de 5,000 millones de dólares en los últimos tres años, en sitios tan distantes como Camerún, Zimbabue y Ucrania. Se presenta a sí misma con una firma de «gran fuerza y eminencia sublime en la industria de las comunicaciones mundiales».
Un análisis detenido de esas aseveraciones hecho por la Associated Press en distintas partes del mundo ofrece un panorama diferente. Si bien al menos algunas de las iniciativas de Xinwei en China parecen haber sido exitosas, la empresa de Wang ha estado involucrada en varios proyectos menores que han tropezado con problemas. Las promesas de Xinwei de construir revolucionarias redes de telecomunicaciones aún no se han hecho realidad. Y sus acuerdos con entidades locales han sufrido arranques en falso y no han dado los resultados esperados.
En 12 de los 20 países donde Xinwei Telecom Enterprise Group y empresas asociadas dicen haber hecho negocios, la AP no encontró evidencia alguna de proyectos grandes y exitosos vinculados con la firma. De hecho:
-En Camboya sigue haciéndose esperar una nueva red inalámbrica de alta tecnología, que sufre demoras inexplicables.
-En Zimbabue, Xinwei se asoció con una empresa a la que le quitaron su licencia para operar y cuyos bienes fueron confiscados por un banco local.
-En Camerún, un socio que según Xinwei administra la red de banda ancha más grande del país es descrito por el gobierno como la más pequeña de tres firmas que compiten entre sí y está siendo investigado por hacer afirmaciones falsas relacionadas con su desempeño.
Y en Nicaragua, donde Wang fundó una nueva compañía para construir un canal que podría tener tres veces la extensión del Canal de Panamá, no hay indicios de una red inalámbrica de 700 millones de dólares más de un año después de que anunció su intención de construirla.
Busque mañana en LA PRENSA un reportaje especial sobre las empresas de Wang Jing en el mundo.



