Mabel Calero
La escuela Rubén Darío, ubicada en la comarca Martha Espinoza, jurisdicción de La Conquista, se ha convertido en un potrero donde se alimentan las vacas. Desde hace cuatro años la escuela fue cerrada porque la matrícula no llegaba a los treinta alumnos.
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Con el fin de mejorar la infraestructura del centro que estaba deteriorado, en el gobierno del entonces presidente Enrique Bolaños el Banco Mundial financió la reparación del centro.
Pablo José López Ruiz, promotor social de la comarca Martha Espinoza, manifestó que ahora los niños de la comunidad tienen que caminar dos kilómetros para llegar a la escuela más cercana ubicada en la comunidad El Mojón.
“Había pocos niños, pero era mejor porque los niños no caminaban tanto y cuando están las lluvias este camino es un cauce y es peligroso, una corriente fuerte se puede llevar a un niño. Ellos dicen que la matrícula es muy baja para poder traer un profesor”, comentó López.
La Escuela Rubén Darío no es la única que se ha cerrado en esta zona, hace dos años por la misma razón cerraron otra de primaria ubicada en la comarca La Enramada, también en La Conquista.
Doña Perla Marina Arriola, habitante de la comunidad, dijo que dado que ya no se ocupa el centro, deberían de hacer un puesto de salud para aprovechar la infraestructura.
“El lugar está descuidado, ahí meten animales, yo considero que el Mined debería de cuidarlo porque la población va a crecer en algún momento se va a necesitar o hacer otra cosa, pero cuidarlo, sería bueno hacer un puesto de salud o una casa comunal”, dijo.
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