Elízabeth Romero
Una nueva denuncia contra los representantes de la sociedad International Investments and Financial Services Inc, Roberto Bendaña, Álvaro Montealegre y Hugo Paguaga, ha salido a luz y será presentada hoy en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ).
La denuncia está prevista a introducirse por el abogado Mario Sequeira en representación de la señora Liana Francisca Noguera López, quien reclama 393,250 dólares.
Sequeira señala que los depósitos fueron firmados en las oficinas compartidas con Almori en el cuarto piso de Invercasa.
Según Sequeira, en ese lugar les fueron emitidos y entregados a su representada certificados de International Investments & Financial Services (empresa constituida en Panamá por los señores Álvaro Montealegre Rivas, Hugo Paguaga Baca y Roberto Bendaña McEwan).
COMO A LAS MONJITAS
Sequeira destaca que “amparados por las firmas de los señores Álvaro Montealegre Rivas y Hugo Paguaga Baca, los captadores de fondos hicieron saber que el dinero sería invertido en negocios de café y otros en Nicaragua y administrado por una sociedad con sede en Panamá y en los Estados Unidos de Norte América”.
A Noguera le emitieron los certificados números 210 por la suma de U$$53,250, vencido desde de junio de 2013 y el cheque 214 por U$$50,000, vencido en julio de 2013. Mientras a la madre y una hermana de Liana les emitieron los certificados número 220, 249, 212 y 234 por lo que la suma total confiada asciende a U$$393,250.
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Señala el abogado Sequeira que las promesas incumplidas de los señores Montealegre y Paguaga han sido reiterativas “proponiendo fecha tras fecha para el pago de los intereses vencidos y del principal vencido llevándonos más de tres meses en esta situación con engaño tras engaño”.
Refiere Sequeira que su representada y su familia ignoraban que esta sociedad no estaba autorizada por la Superintendencia de Bancos para captar dinero del público, ni para colocar certificados de inversión.
INICIAN PRETEXTOS
Además explica que tras vencerse el plazo de devolución del dinero, los personeros de la empresa pusieron pretextos para no entregar el dinero y sus intereses; por ejemplo, alegaban “que no se habían comunicado con Panamá, que Panamá estaba haciendo transferencia a los Estados Unidos, que traer dinero de los Estados Unidos a Nicaragua era difícil por cuestiones de seguridad, que por error los certificados se habían renovado automáticamente y que esta situación sería solucionada en breve”.
Sequeira explica que el dinero de su representada supuestamente lo enviaban a Panamá y según ellos de ahí se enviaba a Estados Unidos, pero no lo restituían a los depositantes y aparentemente lo desviaron para uso propio en Nicaragua y el extranjero.
Por ello, alega el abogado, aprecian en este caso que los denunciados incurrieron en delitos de crimen organizado y como el dinero lo remitieron al exterior, también habrían cometido lavado de dinero, “configurándose la estafa agravada mediante engaño que consistió en hacerse pasar como inversionistas”.
Aclara Sequeira que el dinero proviene de la herencia del padre de la denunciante, Humberto Uriel Noguera Castellón, quien en vida determinó que ninguno de sus hijos podía tocar ese fondo por cuanto los rendimientos estaban destinados para el mantenimiento y cuido de la madre de la señora Noguera.
Paguaga fue la persona que logró captar la nueva cliente, según la denuncia. Inicialmente Noguera había efectuado algunos depósitos en una institución financiera autorizada por la Siboif, donde Paguaga era gerente.
Y una vez que este había dejado ese cargo y al vencerse los depósitos de ella, le invitó junto con su madre y hermana a depositar su dinero en la sociedad con sede en Panamá, pero que tenía oficinas en Managua, en la cuarta planta del edificio de Invercasa, oficinas compartidas con Almori; así su representada comenzó las relaciones con Montealegre y Bendaña.
NO RESPONDEN
LA PRENSA ha tratado de contactar a Montealegre, vía teléfono celular, igual a Paguaga (a quien se la ha buscado incluso en su residencia), pero no han sido localizados.
La abogada Helga Hasher, defensora de Montealegre en el caso de las monjas, dijo que desconocía la nueva denuncia y que no tenía nada que comentar, puesto que había sido contactada para el caso específico de las religiosas del Teresiano.
La nueva denuncia ocurre al tiempo que las religiosas de la Compañía Santa Teresa de Jesús, dieron a conocer a través de un comunicado que su reclamo es justo y que decidieron denunciar el caso después de haber agotado diferentes formas de reclamo.
Esto ocurre un día después que Montealegre dijo que había encontrado “un vehículo” para cancelar la deuda. Las religiosas explican que decidieron denunciar el caso “al verificar la falta de transparencia, ocultación de información y engaño al que fuimos sometidas por la sociedad en mención”.
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