Elízabeth Romero
Movimientos y asociaciones de padres de familia de colegios católicos participaron ayer en el V Congreso de Pastoral Familiar, durante el cual analizaron la realidad social, legal y religiosa que vive la familia nicaragüense. Es “dramática”, resumió monseñor Silvio Fonseca, vicario de la Pastoral Familiar de la Arquidiócesis de Managua.
A criterio de Fonseca, las amenazas contra la familia han sido una escalada que comenzó con el control de la natalidad. Según él, esa medida afectará el bono demográfico, pues en unos veinte años la población adulta será mayor que la joven, “debido a este control agresivo”.
A esto añadió lo que calificó como “plaga del divorcio ahora unilateral”. A través de las leyes civiles se “menosprecia el sacramento del matrimonio” y se promueven las uniones de hecho, señaló.
“Ya no se diga el aborto, que hay presiones de parte de organismos y redes sociales. Y también el matrimonio del mismo sexo. Todo esto es para tergiversar el plan de Dios, que tiene para la familia y que pone en riesgo la estabilidad del país”, apuntó el religioso.
Y aunque esos grupos “son una minoría”, dijo Fonseca, se quieren imponer ante el resto de la sociedad, “como pasa con la Ley 779” (Ley Integral contra la Violencia Hacia la Mujer), que según él “está marcada por ideología de género”.
Monseñor Fonseca afirmó que junto a los grupos que existen dentro de la Arquidiócesis de Managua, trabajarán para “salvar a la familia de tantas amenazas y peligros que están pasando, y recuperar ese tejido familiar de la familia nicaragüense, que su costumbre ha sido el cristianismo y la enseñanza de la Iglesia católica”.
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