WASHINGTON/AFP
Estados Unidos condenó el domingo los ataques de rebeldes contra civiles y miembros de la fuerza de paz de la ONU en la República Democrática del Congo, al tiempo que valoró las labores de Naciones Unidas para proteger a la población.
Una portavoz del Departamento de Estado Marie Harf indicó que Estados Unidos estaba «alarmado» por los cada vez más cruentos combates entre los rebeldes y el ejército en el este del Congo.
«Condenamos las acciones de (los rebeldes del) M23, que han dejado víctimas civiles, los ataques contra la misión de paz de la ONU (Monusco) y los desplazamientos significativos de población», expresó Harf en un comunicado, en el que también mostró preocupación por informes de disparos del M23 hacia territorio de Ruanda.
«Llamamos al M23 a poner fin de inmediato a las hostilidades, deponer las armas y disolverse, en conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU», dijo la portavoz.
Harf valoró los esfuerzos de la ONU en proteger a civiles, luego de que la Monusco anunciara una investigación de acusaciones contra la misión de haber disparado contra manifestantes que señalaban a los cascos azules de no proteger a la población de ataques rebeldes.
En el lugar en el que se produjo este incidente, fuentes civiles señalaron a efectivos uruguayos como responsables de dos muertes, aunque el ejército uruguayo negó haber abierto fuego.