LA PAZ, Bolivia/AP
El representante del Defensor del Pueblo, César Parada, y la representante de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, María Inés Galvez, informaron por separado, por teléfono, que según sus propios conteos habían 30 muertos y 60 heridos por una reyerta entre reos ayer en el penal de Palmasola, en el departamento de Santa Cruz.
Horas antes, el comandante de la policía, general Alberto Aracena, informó de 15 muertos, entre ellos un menor, y 50 heridos en una pelea por pugnas del poder en el mayor penal de Bolivia, pero aclaró que no era una cifra definitiva.
Aracena explicó que reos del pabellón B de la cárcel de alta seguridad hicieron explotar dos balones metálicos de gas licuado, provocando un incendio en el pabellón A en la madrugada, cuando muchos reos todavía dormían.
Rescatistas de la policía buscaban cuerpos entre los escombros calcinados del pabellón denominado Chonchocorito que albergaba a unos 250 reos reincidentes y peligrosos, según Parada.
El representante del Defensor del Pueblo en Santa Cruz, Hernán Cabrera, quien también habló de 30 muertos en la reyerta, afirmó, en conversación telefónica con Efe, que hace un año advirtió que el sistema carcelario estaba en crisis en Bolivia y que la cárcel de Palmasola “era una bomba de tiempo” por las condiciones de hacinamiento, el retardo de la justicia en dictar sentencia y la formación de grupos en Chonchocorito.
En Palmasola hay más de 5,200 internos de los que solo unos 400 tienen sentencia condenatoria, mientras que el resto son detenidos preventivos, lo que ilustra un “dramático y vergonzoso retardo de justicia”, sostuvo.
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