La Habana/Bogotá/EFE
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Las FARC, una guerrilla de inspiración marxista que surgió en la década del sesenta, se decanta por convocar a una Asamblea Nacional Constituyente como “broche de oro” para el diálogo de paz, algo que el Gobierno rechaza.
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Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron ayer una “pausa” hasta el lunes en el diálogo con el gobierno colombiano para evaluar una propuesta oficial de referendo sobre un posible acuerdo de paz, lo que el presidente Juan Manuel Santos consideró “legítimo”, aunque advirtió que “la paciencia del pueblo colombiano tiene su límite”.
En una declaración leída en La Habana, sede del diálogo, por el jefe guerrillero “Pablo Catatumbo”, las FARC dijeron que en la “pausa” analizarán los alcances de la propuesta que el gobierno de Santos formuló el jueves, con la pretensión de que el referendo coincida con las legislativas de marzo o las presidenciales de mayo de 2014.
“Pablo Catatumbo”, alias de Jorge Torres Victoria, añadió: “Aprovecharemos este tiempo también para escuchar las opiniones que seguramente han de surgir desde el pueblo en medio del fervor de la lucha político-social que hoy estremece a Colombia”.
Las conversaciones comenzaron en La Habana en noviembre pasado y esta semana entraron en su decimotercera ronda, centrada en el tema de la participación política de la guerrilla, el segundo de los cinco puntos de la agenda pactada por las partes.
ACTO RESPONSABLE
Según Santos, su decisión de presentar al Congreso la propuesta del referendo, para refrendar lo que sea acordado en La Habana, es “un acto de responsabilidad con el país y con las futuras generaciones”. “Si llegamos a esos acuerdos, el pueblo colombiano, ustedes, serán los que tendrán la última palabra”, señaló.
El jefe del equipo negociador del Gobierno en La Habana, Humberto de La Calle, también pidió a las FARC que el análisis sea “breve” y recordó que el tema del acuerdo de paz es el último de los seis incluidos en la agenda del diálogo, que está centrado en el segundo: la participación de la guerrilla en política.
La Calle fue enfático en señalar que “el proyecto de ley de ayer (jueves) no convoca a un eventual referendo, ni mucho menos determina su contenido”, porque eso depende de lo que las partes acuerden en Cuba.
El deseo del jefe de Estado colombiano es que los acuerdos con las FARC “estén finiquitados de aquí a final de año” y que para entonces esté aprobada la ley que permitiría convocar el referendo.
“No va a ser una paz a cualquier precio, no va a ser una paz que nos produzca más problemas. Todo lo que hemos venido haciendo lo hemos hecho a conciencia, lo hemos planeado, hemos estudiado las alternativas”, expresó Santos al presentar el jueves la iniciativa al Congreso.
La iniciativa de paz de Santos cuenta con un respaldo popular de alrededor del 59 por ciento, según encuestas recientes.
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