EFE
El actor francés Gérad Depardieu, que se vio envuelto en una sonada polémica en el último año desde que anunciara que quería renunciar a la nacionalidad francesa y tras aceptar un pasaporte ruso, aseguró que sigue amando su país de origen, aunque se siente un “hombre libre” en toda Europa.
“Nunca me fui (de Francia). No me dejo encerrar entre fronteras, que es completamente diferente. Soy un hombre libre. En Europa, me siento como en mi casa en todas partes”, declaró el artista en una entrevista publicada por el semanario del periódico Le Figar o.
El actor, conocido tanto por su talento delante de la cámara como por sus excesos fuera de los platós, calificó de “enorme malentendido” la polémica tras anunciar que se mudaba a Bélgica después de que el Gobierno socialista francés anunciara un impuesto sobre la renta del 75 por ciento a las grandes fortunas.
“Todavía amo a Francia. Es mi país. Vivo allí regularmente y allí tengo mis restaurantes, en los que trabajan más de ochenta personas”, declaró el célebre actor, de 64 años.
Tras varios meses de silencio, el que diera vida a Obélix o a Cyrano de Bergerac en la gran pantalla auguró un arrebato de malestar político entre sus conciudadanos.
“No podemos hacer como si todo fuera bien. La gente conoce el desfase entre el discurso que tienen las autoridades políticas y la realidad cotidiana que viven. Ese abismo terminará por explotar un buen día, quizá en las próximas elecciones”, indicó Depardieu.
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