Edgard Rodríguez C.
Después de una semana de especulaciones, análisis y consideraciones sobre lo que puede ocurrir, llegó la hora de pasar a los hechos, si la lluvia lo permite.
En el modesto estadio Ernesto Hooker de Puerto Cabezas, la Costa Caribe espera a los Indios del Bóer y no con buenas intenciones. Pretende darles la estocada final, que le permitiría conquistar el campeonato nacional del beisbol de Primera División.
12 veces en 18 finales, equipos que han estado atrás 3-2 y han forzado el séptimo juego, han ganado el campeonato.
9 títulos nacionales ha conquistado el Bóer, siendo el último en 2010 precisamente ante la Costa, que se ha coronado una vez, en 1989 sobre Chinandega.
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Sin embargo, el Bóer va advertido y espera estar atento para sujetar el ímpetu costeño y continuar con su remontada, hasta forzar un séptimo partido y eventualmente burlar el esfuerzo caribeño de atrapar un título en presencia de su público más entusiasta.
¿Qué puede pasar? Esa es la más grande interrogante y la principal razón para abarrotar el estadio o seguir cada acción del partido a través de la televisión. El Bóer sabe que no tiene mañana. Y a la Costa tampoco le gustaría tener que jugar mañana.
LOS ABRIDORES
Para evitarse sobresaltos, la Costa tiene listo al pistolero de Prinzapolka, Oscar Chow, un zurdo, cuya eficiencia en la temporada y en los playoffs, le ha permitido el respeto de sus adversarios. Es un lanzador agresivo, competitivo y deseoso de imponerse.
El Bóer en cambio, depositará sus esperanzas en la potencia y las habilidades de Edgar Ramírez, el experimentado lanzador derecho que asegura estar listo para asumir el reto. Ramírez es fuerte, con un repertorio variado y no conoce el temor.
De lanzador a lanzador, Ramírez es más que Chow, pero eso no garantiza su victoria en el partido de hoy. Y menos cuando intervienen tantos factores en un juego, que no hay idea sobre qué puede resultar lo decisivo en esta ocasión.
FALTA PÓLVORA
Lo que ha sido claro, no obstante, es el silencio de los bateadores. Salvo el tercer juego, ganado por los Indios 10-3, los restantes desafíos han sido trepidantes batallas en las que los lanzadores han jugado roles protagónicos.
Una alineación que incluye a Darrell Campbell, Dwight Britton, Rommel Mendoza y Dazzy Sharp, no debería estar sumida en un .223 de promedio colectivo. Tampoco se tienen a Jem Argeñal, Juan Carlos Urbina y Edgar Montiel para batear .214.
Pero a lo mejor ahora es el momento de los bateadores, cuyo desempeño es el que más agita las tribunas, aunque en Puerto Cabezas no hay que hacer mucho esfuerzo para emocionar a los asistentes. Ellos se mantienen en algarabía constante.
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