Tatyana Luna
El iluminador es una herramienta que no puede faltar en tu estuche de maquillaje.
Es un producto versátil, que bien aplicado te ayuda a mejorar el aspecto de un rostro cansado, dado que no solo está pensado en atenuar las ojeras sino que brinda vida a tu rostro.
Pero antes de aplicártelo debes saber ciertos truquitos: no extiendas demasiado, sino aplícalo mediante suaves golpecitos, a toques, para fijarlo. Recuerda que el iluminador tiene pequeñas partículas reflectantes y es muy claro, pero no está destinado a tapar, sino a realzar, a dar brillos y luminosidad.
Podés aplicártelo bajo la ceja, especialmente al final de la misma. En el lagrimal, para darle más luz. En el primer tercio de la ojera, para descansar la mirada.Y en las aletas de la nariz para iluminar e incluso en el centro del labio superior para marcar más su forma.
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