Bloomberg
La Autoridad de Regulación Nuclear de Japón (NRA, por sus siglas en inglés), aumentó ayer el temor a más filtraciones de agua radiactiva de centenares de tanques de almacenamiento en la planta atómica de Fukushima al elevar la clasificación de la gravedad a “incidente grave” de la filtración de 300 toneladas de agua de un tanque de almacenamiento el 19 de agosto.
La posibilidad de filtraciones de otros tanques “es la mayor preocupación”, expresó ayer en conferencia de prensa el presidente de la NRA, Shunichi Tanaka. “Esto deberá manejarse con cuidado ante la posibilidad de que un incidente pueda producir otro”. Un comisionado de NRA cuestionó la exactitud de los datos que difunde la operadora Tokyo Electric Power Co. y si el incidente se dio a conocer en su totalidad.
La filtración y el derrame de 300 toneladas de agua radiactiva por día en el océano Pacífico, plantean dudas respecto de la capacidad de la compañía de servicios de manejar la tarea de cuarenta años de deshabilitar la planta nuclear dañada.
El Gobierno de Japón dispuso que se realice una investigación sobre la seguridad de centenares de otros tanques que almacenan agua contaminada en Fukushima, el lugar del peor desastre nuclear civil desde que explotó el reactor de Chernobyl en 1986.
Los accidentes e incidentes nucleares se clasifican por orden de gravedad en la Escala de Eventos Radiológicos y Nucleares Internacionales (INES, por la sigla en inglés), que tiene siete categorías y fue creado por la Agencia Internacional de Energía Atómica.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A