AFP
Angela Merkel se convertirá este martes en el primer jefe del Gobierno alemán en visitar el campo de concentración de Dachau, visita que coincide con una reunión electoral en esa ciudad bávara a 33 días de las elecciones legislativas.
La canciller, quien se presenta a un tercer mandato, tiene previsto llegar a las 16h45 GMT al campo de concentración próximo a Múnich, donde pronunciará un breve discurso, depositará un ramo de flores y visitará las instalaciones aún en pie. El presidente del comité de antiguos prisioneros de Dachau, Max Mannheimer, y otros supervivientes acompañarán a la dirigente alemana durante su visita por el campo.
Para Mannheimer, de 93 años, la visita significa «una señal de respeto para los antiguos detenidos». En su 'podcast' semanal, Merkel declaró el sábado que visitaba Dachau «con un sentimiento de vergüenza y compasión». «Lo que ocurrió en los campos de concentración es y continúa siendo incomprensible», insistió. Tras visitar el campo de concentración, Merkel intervendrá durante una reunión electoral previa a las elecciones regionales bávaras del 15 de septiembre y las elecciones legislativas federales, previstas una semana más tarde.
Para Michael Wolffsohn, historiador de la universidad del ejército alemán en Múnich, ningún motivo hace pensar que Merkel intentará aprovechar esta visita para obtener un rédito electoral. «La elección de Merkel (de visitar el campo) es personal, y representa también un cambio de signo de la relación de los alemanes con su historia, que se vuelve menos crispada», indicó. Más de 41,000 personas murieron en Dachau, primer campo de concentración alemán que sirvió de modelo a los otros, y unas 200,000 personas más fueron arrestadas entre 1933 y 1945.