CIUDAD DE GUATEMALA/AFP
La segunda fase de exhumaciones en un antiguo cuartel militar al norte de Guatemala se inició este lunes con la esperanza de hallar restos de más de 500 víctimas indígenas de la guerra civil (1960-1996).
En el sitio, ubicado en Cobán, Alta Verapaz, unos 300 km al norte de la capital, ahora funciona el Comando Regional de Entrenamiento de Operaciones de Mantenimiento de Paz de Naciones Unidas. Marcia Méndez, de la asociación Familiares de Detenidos y Desaparecidos de Guatemala (Famdegua), detalló a la AFP que las exhumaciones «se reabren por otros tres meses» con el fin de encontrar «más fosas con osamentas».
Famdegua, junto a la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG) y la Fiscalía guatemalteca pretenden para esta ocasión localizar más de 500 osamentas, ya que testimonios de familiares apuntan a que hay más de 1,000 personas enterradas en esa antigua base militar. La primera fase de exhumaciones se extendió del 27 de febrero de 2012 al pasado 18 de abril, cuando fueron encontradas 538 osamentas, de las cuales solo 10 han sido identificadas y sepultadas por familiares, indicó Méndez.
Los restos corresponden a indígenas masacrados durante la guerra civil que vivió el país entre 1960 y 1996, algunos en el periodo del ex dictador Efraín Ríos Montt (1982-1983), condenado por genocidio en primera instancia, aunque luego el fallo fue anulado por errores procesales.
Méndez instó a las personas con familiares desaparecidos durante la guerra civil a realizarse la prueba de ADN para poder comparar las muestras con las osamentas encontradas. El conflicto interno guatemalteco dejó 200,000 muertos o desaparecidos, según datos de Naciones Unidas.