Ramón H. Potosme, Josué Bravo y Tania Sirias
Los gobiernos de Colombia y de Costa Rica reaccionaron ante las disertaciones del inconstitucional presidente Daniel Ortega, quien por un lado afirmó que podrían reclamar el territorio de Guanacaste y por otro que las concesiones de exploración y explotación petroleras que Nicaragua otorgó, están en territorio nicaragüense, según lo dispuesto por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.
La presidenta costarricense Laura Chinchilla convocó a su embajador en Nicaragua, Javier Sancho, para evaluar las afirmaciones de Ortega, mientras el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, se reunió con la Comisión Asesora de Relaciones Internacionales para presentar informe de la comisión de abogados expertos sobre el fallo de la CIJ.
Tras concluir la reunión de la Comisión Asesora, de acuerdo con lo publicado por el diario El Tiempo, se conoció que Colombia envió una nota a Nicaragua señalando que ese país no ha ofrecido áreas de explotación petrolera en la zona de la reserva Seaflower, tal como se lo señaló Nicaragua en una nota anterior.
Al respecto, el experto en derecho internacional Mauricio Herdocia ha señalado que Colombia mantiene ofertas de exploración en dos bloques conocidos como Cayo Uno y Cayo Cinco, ubicados en la reserva y que tras el fallo de La Haya pertenecen a Nicaragua. “A Nicaragua se le acusa de hacer lo que Colombia está implementando”, criticó Herdocia.
La canciller María Ángela Holguín dijo que la molestia colombiana era porque Nicaragua quiso ofrecer áreas de explotación petrolera en el mar territorial de ese país.
NOTA DE PROTESTA TICA
Por su parte, Chinchilla giró instrucciones a su canciller para que envíe una nota de protesta a Nicaragua por las declaraciones de Ortega, quien mostró disposición de reclamar para su país la provincia de Guanacaste.
Chinchilla, quien está de gira por el Caribe del país, convocó al canciller Enrique Castillo a Casa Presidencial ayer por la tarde y llamó a consulta al embajador en Nicaragua, Javier Sancho, para evaluar las declaraciones de Ortega, las cuales consideró como un desprecio a la historia, al derecho internacional y a la hermandad entre los dos países.
Según la mandataria, las declaraciones de Ortega ponen en evidencia “un profundo desprecio a la historia, al derecho internacional y a esa tradicional y hermosa amistad que entre pueblos ha prevalecido entre costarricenses y nicaragüenses, de manera que es un desprecio difícil de entender y difícil de comprender particularmente por el hecho que Costa Rica no está haciendo nada para provocar ese tipo de reacciones”.
Para el ministro de Comunicación y exvicecanciller, Carlos Roverssi, a Ortega no le interesa reclamar Guanacaste ni resolver conflictos con Costa Rica, sino es un discurso político para desviar la atención de problemas internos en Nicaragua.
El canciller de Nicaragua, Samuel Santos, asistió a una sesión especial de la Asamblea Nacional, pero salió raudo sin ofrecer declaraciones a los periodistas que le esperaban.
LO QUE DIJO ORTEGA SOBRE GUANACASTE
Ortega durante el acto del 33 aniversario de la fuerza naval el pasado 13 de agosto aseguró que Nicaragua podría considerar, “dadas las circunstancias”, recurrir ante la CIJ para reclamar el territorio de Guanacaste.
“Y hay fundamentos históricos, hay elementos también de confrontación y enfrentamiento al expansionismo yanqui… Fíjense que hemos perdido territorios precisamente cuando nuestro país ha estado enfrentado al expansionismo yanqui”, dijo Ortega.
Mientras el agente de Nicaragua en La Haya, Carlos Argüello, dijo que no le correspondía referirse a las declaraciones brindadas por Ortega y que tendría que ser el mandatario quien explique o amplíe sobre el tema. Sin embargo, expresó que “(en) la parte histórica se conoce en qué circunstancias ese territorio fue adquirido por Costa Rica”.
Además, dijo que le impresionaron las declaraciones brindadas por el canciller de Costa Rica, Enrique Castillo donde habló del “expansionismo de Nicaragua”, eso lo dijo en el contexto que dos días después se iban a celebrar los 180 años de la anexión de Nicoya, el cual era un territorio de Nicaragua, expresó Argüello.
URIBE EN ACTITUD BELICISTA
Por otro lado, el expresidente colombiano Álvaro Uribe llamó a “estacionar nuestros buques en el meridiano 82 en actitud bélica, y buscar una salida decorosa” al fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que restituyó a Nicaragua una parte del mar Caribe que estaba bajo jurisdicción de Colombia.
Uribe se refería al fallo que la CIJ dictó en noviembre pasado, el cual le restituyó a Nicaragua aproximadamente 90,000 kilómetros cuadrados y le concedió al país suramericano la soberanía sobre siete cayos que hacen parte del archipiélago de San Andrés.
Argüello, en cambio consideró que es necesario que ambos países se den la mano y que hablen para ver cómo se implementa el fallo expresado por La Haya, donde se determinó que el meridiano 82 no era la frontera y otorgó más mar a nuestro país.
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