Moisés Martínez
El diputado de la Bancada Democrática (BDN) y miembro de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, Carlos Langrand, criticó que las reformas a la Ley de Concertación Tributaria (LCT) se discutan únicamente entre el Gobierno y el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), ya que una ley de esta magnitud debe incluir a más sectores.
Agregó que se está viendo en detalle, por ejemplo, los artículos 307 y 308 relacionados con las bebidas espirituosas y la telefonía celular. “En cuanto a las telefónicas el objetivo es revisar las tasas impositivas de los equipos receptores y del resto de sus tributos; en el caso de las bebidas espirituosas estamos hablando de explorar sistemas tarifarios alternativos que reduzcan la evasión y el contrabando y garanticen la recaudación tributaria”.
“Estamos procediendo a hacer la revisión que estableció la misma ley sobre temas que quedaron pendientes para el 2013. Inclusive hay temas que quedan pendientes para el 2014 y 2016, para que no se quiera vender posteriormente de que vamos a tener otra reforma más adelante o dos reformas más”, insistió Aguerri.
[/doap_box]
Contrario a como se negoció la anterior reforma a la Ley Tributaria, en esta próxima discusión no estarían incluyendo a sectores como los sindicatos, lo cual es cuestionado por especialistas fiscales independientes y políticos opositores.
La vez anterior sí participaron los sindicatos oficialistas, las pequeñas y medianas empresas y las asociaciones de los mercados.
“Nosotros como bancada rechazamos la manera en que se están aprobando leyes que rozan con la Constitución Política y las Leyes Orgánicas de la Asamblea Nacional. Ese es el meollo de todo el asunto. No se hacen consultas con otros sectores que no sean con aquellos que no están en maridazgo ”, añadió Langrand.
“Tiene que abrirse a la consulta. Las reformas tributarias tienen que dar un horizonte de inversión, tiene que haber una certeza clara para que uno pueda programar sus flujos de inversión y el mensaje que se da cuando se cambian las reglas del juego de manera tan pronto”, insistió el parlamentario.
Langrand afirmó que las negociaciones bilaterales entre el Gobierno y la cúpula empresarial para discutir las reformas a la LCT fomentan el parasitismo de algunas empresas y que estas deberían ser más abiertas e incluyentes.
“Hay que romper con el parasitismo de algunos empresarios que solo pueden vivir al amparo del Gobierno, que es lo que lamentablemente se filtra con estas encerronas, y al que nosotros por estar abstraídos y en minoría en la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, no podemos hacer frente a estos amarres bajo la mesa”, señaló el parlamentario opositor.
Ayer el equipo técnico del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) entregó la propuesta de modificaciones a la LCT a los presidentes de las distintas cámaras empresariales aglutinadas en este gremio. Siguiendo la política del Cosep, se ordenó a quienes integran el equipo técnico no debatir en público lo que negocia con el Gobierno, hasta que ya hayan acuerdos entre ambas partes.
Con la próxima reforma tributaria, el sector privado obtendrá una ampliación de sus exoneraciones y exenciones fiscales a través del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) porque los importadores podrán incluir en el precio total de la mercancía que declaren el costo por el Derecho de Arancel a la Importación (DAI) y la Tasa de Servicio a la Importación de Mercancías (TSIM).
Esta medida, que en efecto viene a ser una reforma y no una “revisión”, eleva el precio del producto ante Aduana por lo tanto el porcentaje a exonerar es mayor.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,4 A