Félix Rivera M.
Con la comparecencia de seis testigos inició ayer en el Juzgado de Distrito Penal de Juicio, a cargo de la doctora Liz de María Centeno, el juicio contra el norteamericano Basil Givner, quien fue acusado por el asesinato del jinotegano Harley Silva Soza. Sin embargo momentos después fue suspendido.
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El pretexto, esta vez, es que deben comparecer la forense Angolette Rizo, el doctor Hugo España, del Instituto de Medicina Legal y varios peritos que no estuvieron ayer.
Como de costumbre la juez Centeno continuó con su medida de no permitir cámaras fotográficas ni de vídeos a los periodistas.
Jessenia Picado, quien era novia de Silva y la primera testigo que compareció, refirió “que días antes que lo matara y descuartizara el gringo Givner a Harley, este llegó asustado a mi casa y me contó que había presenciado al llegar a la casa que alquilaba Givner que tenía amarrado a un joven el cual no conocía, por el simple hecho que sospechaba que el joven le había robado un celular”.
El fiscal Róger Chévez señaló que todas las pruebas (más las testificales) encontradas en la casa que alquilaba el norteamericano, “nos indican que él fue el autor del asesinato y posterior desmembración del cuerpo de Silva Soza, decapitándolo primero, luego cortándole las extremidades superiores e inferiores y posteriormente realizándole un corte en la mitad del abdomen”.
CON MUCHOS PRIVILEGIOS
Ivania Úbeda, prima de Harley Silva, protestó y demandó “el cese de privilegios del señor Givner porque presencié cuando el gringo se sacó un fajo de córdobas y le dio a un policía unos cuantos y el agente del orden mandó a una tercera persona para que le fuera a traer un refrigerio y eso es violatorio a las leyes, porque todo reo tiene suspendidos sus derechos y garantías y además hacer esto para un policía es antiético”.
El abogado defensor de Givner, Moisés Morales, dijo que demostrará la inocencia de su cliente.
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