Estamos llenos de defectos pero si los asumimos conseguiremos convertirlos en una fuerza positiva y enriquecedora que reconquiste la personalidad, asegura el psicólogo y escritor Francisco Gavilán.
Quien también afirma que “nadie es perfecto” y todo, hasta los defectos tienen, como mínimo, dos perspectivas. Pero para eso primero debes ser sincero contigo mismo y aceptarte como eres.
De paso debes estar consciente que negar los defectos es inútil, así como intentar eliminarlos de nuestra conducta. Es cierto, algunos están ligados al carácter y este “está casi inscrito en el ADN”, pero se puede cambiar la actitud que uno tiene ante distintas cosas de la vida.
Por tanto, es bueno asumir la imperfección, pues “creerse perfecto, superior, o mejor que la media, no es una buena actitud para progresar como ser humano”, explica Gavilán.
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