La Policía destinó 3,500 efectivos para velar por la seguridad de la imagen y de los feligreses. LA PRENSA/ G. FLORES

Minguito descansa tras 10 días de fiesta

“¡Viva Santo Domingo de Guzmán!” “¡Que viva!”. Ese fue el grito con el que Minguito fue montado en los hombros de los cargadores para iniciar el recorrido de regreso hacia Las Sierritas, acompañado del toque de los chicheros, el estruendo de las bombas y la alegría de quienes participan en la procesión. Santo Domingo ahora descansa luego de una fiesta de 10 días que puso a la capital a bailar con sones tradicionales y que hizo desfilar a sus fieles en la Iglesia que lo recibe cada año durante este tiempo.

“¡Viva Santo Domingo de Guzmán!” “¡Que viva!”. Ese fue el grito con el que Minguito fue montado en los hombros de los cargadores para iniciar el recorrido de regreso hacia Las Sierritas, acompañado del toque de los chicheros, el estruendo de las bombas y la alegría de quienes participan en la procesión. Santo Domingo ahora descansa luego de una fiesta de 10 días que puso a la capital a bailar con sones tradicionales y que hizo desfilar a sus fieles en la Iglesia que lo recibe cada año durante este tiempo.

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3,500 agentes de la Policía se desplegaron este 10 de agosto para resguardar las dos principales actividades de las fiestas patronales capitalinas: el regreso de Santo Domingo de Guzmán a Las Sierritas y el desfile hípico.

22 detenciones registró la Policía Nacional. Cuatro de los arrestados serán procesados por robos con intimidación y robo con violencia. También hubo decomisos de armas blancas y morteros.

120 voluntarios de la Cruz Roja Nicaragüense brindaron servicios hoy, en cuatro puestos móviles y con 15 vehículos.

06 traslados a centros hospitalarios realizó la Cruz Roja, según datos preliminares brindados por Erving Chévez, director de Operaciones de Socorro . Uno de ellos fue por quemaduras con pólvora y dos que cayeron de una motocicleta.

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Las fiestas patronales de la capital movilizan a cientos de devotos de la imagen del Santo que lo acompañan en su recorrido por más de 15 kilómetros. Aquí hay devoción, tradición y ron. Promesantes bailando con trajes típicos o disfraces de vacas, indios o diablos. Procesiones de hincados y vendados. Grupos que festejan embriagados por la emoción de la algarabía o por las grandes cantidades de alcohol con las que se brinda en el festejo callejero.

“TODO EN CALMA”

Según el reporte del segundo jefe de Managua, comisionado mayor Pablo Emilio Ávalos, el recorrido del Santo desde la iglesia de Santo Domingo hasta Las Sierritas se desarrolló en calma. Se registraron 22 arrestos, cuatro de ellos por robos con intimidación y robos con violencia. Posterior a la llegada del Santo, cuando la marea de gente bajaba hacia Managua se registraron varios disturbios entre personas alcoholizadas.

VIDAS Y MILAGROS

Con el estallido de la música, la señora que descansaba apacible en su silla de ruedas de repente se levanta, sacude su huipil azul y blanco y empieza a bailar con los filarmónicos. No se trata de un milagro, al menos no uno instantáneo. Doña Jeanette de Jesús González tiene 78 años y desde niña “bajaba y subía” en la procesión de Santo Domingo. Su apariencia de abuelita frágil desaparece cuando la toman de la mano y la hacen girar con los sones. Unos veinte miembros de su familia la acompañan año con año para pagar diversos favores que dicen haber recibido del pequeño Santo. Las historias de milagros, favores y promesas se multiplican en la procesión de este Santo que los esperará el próximo año para continuar esta fiesta de fe.

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