Félix Rivera M.
Yalina Nazareth Dormus Herrera, de 24 años, originaria de Pueblo Nuevo, municipio de Jinotega, denunció que supuestamente fue agredida física y verbalmente por un oficial de investigación de ese lugar por haberse arrimado a preguntarle a una familia qué problemas tenían.
“Meza salió lleno de cólera a decirme que me quitara de donde estaba arrimada, cerca de la ventana de la delegación policial del lugar, manifestándome que me fuera de lugar. Me hice un poco para atrás, pero él salió furioso, gritándome y diciéndome ‘es que soy tu payaso’. Cuando le dije que nada malo estaba haciendo, se me tiró encima, me presionó fuerte el cuello, presionándome mis pechos, agarrándome por detrás, gritándole yo que me soltara”, dijo Dormus.
Asegura que andaba con su hija de 3 años y el policía la tiró al suelo. Dormus asegura que fue conducida hacia el calabozo y el agente continuó golpeándola. “Me golpeó el abdomen, levantándome mi falda, dejándome en ropa interior y no sé si me golpeó con la rodilla o con las manos, porque me sentí anestesiada de tanto golpe”, relató llorando.
Asegura que, cuando logró salir, nadie se interesó por su denuncia ni en la Comisaría de la Mujer ni en Auxilio Judicial ni en Asuntos Internos.
LA PRENSA intentó conocer la versión del jefe policial de Jinotega, comisionado José David Jarquín, y de otros funcionarios policiales que Dormus asegura no la atendieron, pero ninguno respondió.
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