La policía española detuvo ayer a Daniel Galván, un pedófilo reincidente que fue condenado en 2011 a 30 años de prisión en Marruecos por la violación a once menores. Su detención termina con horas de incertidumbre desde que el domingo, presionado por días de violentas protestas, el rey Mohamed VI de Marruecos anunció, en una decisión excepcional, que revocaba el indulto a Galván, dado la semana pasada.
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