Noel Amílcar Gallegos
Tomar la carretera y llegar justo al tiempo establecido, se ha vuelto toda una odisea para Daniel Ruiz, conductor de uno de los buses urbanos de Villa Bosco Monge, quien a diario, durante las horas “pico”, tiene que lidiar con la gran cantidad de vehículos que circulan a altas velocidades sobre la pista que está cerca de la entrada a esta zona.
La razón del desorden vehicular es porque desde hace meses el semáforo ubicado en la entrada de la Villa está apagado, lo cual indica que el peligro se cierne sobre este tramo.
“Todos los tipos de vehículos motorizados pasan volados, incluso las bicicletas, y esto nos causa atraso en el tiempo, gracias a Dios no hemos protagonizado ningún percance. Desde las seis de la mañana se vuelve un laberinto para los carros. Sería bueno que ya le den una solución”, dijo Ruiz.
Francisco Lanzas, es uno de los conductores de taxi que también “se las juega” sobre las zonas en donde hay semáforos dañados. “Esto significa un atentado, porque el semáforo es para regular (la circulación de) los vehículos, y pasan volados, más los que vienen de Managua (que pasan por la carretera cerca de la Villa), mencionó Lanzas.
LA PRENSA consultó al director de transporte de la Alcaldía de Masaya, Víctor Regidor, y este reconoció que algunos semáforos están dañados.
“Pero ya hicimos las coordinaciones con el Fondo de Mantenimiento Vial (Fomav), con Ingeniería Vial de Tránsito Nacional, y con la empresa que los instaló porque ellos tienen el diagrama. Se va a hacer la evaluación de los daños y así pasarlo al Fomav para cuantificar el costo y se manden a restablecer lo más pronto posible”, indicó el funcionario.
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