GUAYAQUIL, Ecuador/Guayas/AFP
Los líderes de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), que reúne a países críticos de Washington, plantearon ayer al Mercosur crear una “poderosa zona económica” como alternativa al libre comercio, en su primera cumbre tras la muerte de Hugo Chávez celebrada en Ecuador.
“Lamentablemente la derecha venezolana no ha podido derrocar la revolución bolivariana (…) No ha podido, ni podrá con golpes, contragolpes, no pudieron por elecciones jamás, y ahora están inventando cosas de dementes”, señaló al margen de la cumbre del Alba en Guayaquil.
Maduro desmintió al exembajador panameño ante la OEA, Guillermo Cóchez, quien difundió un supuesto documento de la oficina de registro de nacimientos de Colombia según el cual Maduro nació en la ciudad de Cúcuta, capital del departamento Norte de Santander, frontera con Venezuela. La oposición venezolana sostiene que, de ser cierta esa versión, Maduro estaría invalidado constitucionalmente para ejercer el cargo.
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“Esta reunión ha servido para dar mucho vigor, impulso, a la Alianza Bolivariana”, destacó Rafael Correa.
Esta cumbre surgió de la “necesidad de realzar una alianza que es bastante frágil” porque siempre estuvo atada al “personalismo de Chávez”, expresó Andrés González, politólogo y profesor de Relaciones Exteriores de la Universidad San Francisco de Quito. Los países miembros buscan “enviar un mensaje muy claro: la Alba sí funciona y tiene un peso político”, agregó.
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La propuesta busca contrarrestar la influencia de la recién creada Alianza del Pacífico que integran Chile, Colombia, Perú y México, y que avanza hacia un área regional de libre comercio.
“Queremos avanzar hacia una idea que es la constitución de una zona económica, nuestra, americana. Desde el Alba le proponemos a Mercosur: vamos a constituirnos en una zona económica común, de desarrollo compartido, complementario, solidario, respetando las asimetrías, más allá del simple comercio”, afirmó el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
“Queremos mucho a Colombia, Perú, Chile, México, pero se enfrentan dos visiones del mundo: el neoliberalismo, el libre comercio, y aquellos que creemos en el socialismo, en garantía de derechos, en zonas libres pero no para el libre comercio sino libre de hambre, libre de pobreza”, sostuvo el mandatario de Ecuador, Rafael Correa. Por “casualidades de la vida” —ironizó— el documento final de la cumbre se llama “declaración de la Alba desde el Pacífico”.
El gobernante boliviano, Evo Morales, también alzó las banderas de la lucha contra el libre comercio representado, según él, en la Alianza del Pacífico. “Venimos acá a expresarnos de manera conjunta contra esas políticas que seguramente, como siempre, son impulsadas desde el norte y algunos hermanos países intentan retomar”, sostuvo en un encuentro posterior con movimientos sociales. Por su parte, Maduro dijo que la conformación de una nueva fuerza de integración económica también incluiría a la Comunidad del Caribe (Caricom).
Maduro insistió en la necesidad de constituir un “bloque de fuerzas en lo económico para resolver los problemas del desarrollo, de la industrialización, de la producción de alimentos, de la seguridad energética de toda nuestra región”.
Correa abrió la cita con un duro discurso contra el “imperio del capital”, las multinacionales y el plan de “espionaje” de Estados Unidos revelado por el excontratista norteamericano Edward Snowden.
Uno de los puntos planteados por Ecuador “como prioritarios” en la “lucha antimperialista” fue el relacionado con los centros internacionales de arbitraje que, según Correa, pueden quebrar a los Estados con sus fallos a favor de multinacionales.
“Estas son las cosas para las que sirve la integración, para actuar en conjunto. Solos, el capital transnacional nos puede liquidar”, afirmó. Al aludir al caso ecuatoriano, Correa dijo que el país podría ir a la quiebra por cuenta de dos millonarios pleitos con las petroleras estadounidenses Occidental y Chevron, que están siendo ventilados en tribunales internacionales.
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