La juez Henriette Casco argumentó que la única medida a imponer era la prisión por la gravedad de los hechos y porque el procesado se dio a la fuga el día de los hechos (19 de julio) y fue hasta el 24 de julio que se entregó a las autoridades.
Eva Benavides pidió durante la audiencia que Rivas permaneciera preso porque es un hombre peligroso que tiene antecedentes de violencia y muchas denuncias por disturbios en su barrio.
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A Massiel Serrano la mataron por la espalda. A traición. Luis Andy Rivas la asesinó el pasado 19 de julio en el barrio Batahola de Managua y con ese disparo finalizó violentamente una tormentosa vida de pareja que duró ocho meses.
Por este hecho, el Ministerio Público lo acusó ayer por femicidio y amenazas e intimidación.
Según la acusación, el agresor envolvió la pistola calibre 38 en una camiseta café para silenciar el ruido de la detonación, se acercó silencioso a la víctima y le disparó a quemarropa detrás del cuello.
“Cuando la víctima se encontraba en el pasillo de la vivienda fumando un cigarro, el procesado tomó una pistola calibre 38, la cubrió con una camiseta café para minimizar el ruido de la detonación y se le acercó y le disparó detrás del cuello, una vez que la víctima cae, él se da a la fuga en una moto”, dijo la fiscal Matilde Villanueva.
OCHO MESES DE VIOLENCIA
La ahora fallecida empezó relación amorosa con Rivas en noviembre del 2012 y desde entonces sufrió violencia física y verbal de parte del señalado.
El 23 de marzo durante una discusión, la joven de 28 años le dijo a Rivas que ya no aguantaba sus celos que ni a la venta la dejaba ir y que lo dejaría. El acusado desenfundó el arma y apuntándola le dijo: “Primero te mato o mato a uno de tus familiares, pero no te vas”, narró la fiscal mientras leía la acusación.
“Él la encerraba en el cuarto y le pegaba en la cara, la levantaba del pelo y le ponía la pistola en la cabeza. No había semana en que mi hija no llegara en la madrugada a mi casa a pedir refugio”, contó Eva Benavides, madre de la víctima.
En abril pasado, el procesado le dio un golpe en la boca a la víctima solo porque esta le dijo que una canción que estaba escuchando era de un mexicano y él decía que era de un peruano.
“No me andés desafiando o te voy a matar maldita perra”, le dijo el hombre, según la denuncia que la mujer interpuso en el Distrito Dos de Policía.
Durante la audiencia, Ricardo Ramírez, abogado de Rivas, solicitó a la juez Henriette Casco que se desestimara la acusación por el delito de amenazas e intimidación. La juez lo rechazó.
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