José Francisco Garzón, el conductor del tren que descarriló en Santiago de Compostela provocando la muerte de al menos 78 personas, fue trasladado ayer a una comisaría donde está detenido por “homicidio por imprudencia”, mientras la policía ha terminado la identificación de los últimos cuerpos. Hoy, él podría pasar a disposición judicial. Las cajas negras del tren están bajo custodia, pero todavía no se han analizado, explicó Ana Pastor, la ministra de Fomento, que insistió en la seguridad y la fiabilidad de la red española de trenes.
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