Judith Flores
Corresponsal/Miami
Mientras en Managua el presidente Daniel Ortega se aprestaba a pronunciar su discurso para celebrar el 19 de Julio, en Miami una veintena de nicaragüenses se apostaron frente a las instalaciones del Consulado General de Nicaragua, para protestar contra la dictadura de Ortega.
La vigilia del repudio, a como le llamaron, tuvo el objetivo de llamar a la reflexión a los nicaragüenses sobre el rumbo de la Nación y que se evite la consolidación de la dictadura orteguista.
“Daniel vende patria”, Democracia Sí, Dictadura No”, se leía en las pancartas que los manifestantes colgaron en la acera del consulado nicaragüense en Miami.
Para Julio Sevilla, representante del Movimiento Renovador Sandinista en Estados Unidos, Nicaragua es el escenario de otra dictadura familiar, similar a la que fue derrocada en 1979, “que utiliza el patrimonio nacional como hacienda familiar, cuya práctica es el autoritarismo y el desfalco al erario público a todos los niveles, incluyendo tratados ambiguos como el caso de la cooperación venezolana, y con empresas sospechosas que desangran al estado y que siempre apuntan a que el beneficiario es el dictador”.