Elízabeth Romero
El Ejército de Nicaragua ya sustituyó los cargos dejados vacantes por los oficiales que perecieron el 20 de junio, en el accidente aéreo ocurrido en el lago Xolotlán.
“Los nombramientos ya se hicieron”, anunció el inspector general del cuerpo castrense, general de brigada Adolfo Zepeda, quien previo a esto había criticado que en los medios de comunicación se informó que casi todo el Estado Mayor de la Fuerza Aérea había muerto en el accidente.
El helicóptero MI-17 cayó al lago el pasado 20 de junio, con nueve militares y un civil a bordo, hecho que está siendo investigado por una comisión nacional y especialistas rusos. El jefe de la Fuerza Aérea sigue siendo el general de brigada Spiro José Bassi Aguilar.
Según Zepeda, el nuevo jefe del Estado Mayor de ese estamento es el coronel Félix Pedro Baltodano, quien reemplaza al coronel Manuel López, uno de los fallecidos ese fatídico día.
En ese accidente murió un contador, el único civil a bordo, que según explicó el general Zepeda, era parte del grupo porque fue a pagar a las tropas.
El Ejército, a la vez, despidió a 12 oficiales, entre ellos tres coroneles que pasaron a condición de retiro.
El jefe del Ejército, general Julio César Avilés, les reconoció su desempeño con la Medalla Honor al Mérito del Servicio Cumplido en Primera Clase y Segunda Clase.
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