Washington/EFE
El presidente Barack Obama está bajo presión para intervenir en el caso que se cobró en 2012 la vida del afroamericano, Trayvon Martin, de 17 años, y que ha vuelto a exacerbar los ánimos en el país tras la absolución del vigilante que lo mató, George Zimmerman.
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En su único pronunciamiento al respecto, el domingo y a través de un comunicado distribuido por la Casa Blanca, Obama llamó a la calma a los estadounidenses al conocerse la absolución de Zimmerman por el veredicto de un jurado en Sanford (Florida) y a una “reflexión tranquila” tras las “fuertes pasiones” generadas.
Pero son muchos, sobre todo entre los grupos progresistas y de afroamericanos, quienes esperan del primer presidente negro del país una declaración de viva voz y una acción más decidida en el caso contra Zimmerman, un exvigilante voluntario que ha mantenido siempre que disparó en defensa propia durante una pelea con Martin, quien iba desarmado.
En marzo de 2012, un mes después de la muerte del joven, Obama pidió investigar a fondo la “tragedia” y dijo incluso que si él tuviera un hijo se parecería a Trayvon, una declaración por la que varios republicanos lo acusaron de politizar el caso.
Charles Ogletree, profesor de Derecho en Harvard y amigo de Obama, sugiere que su pronunciamiento del domingo puede ser el último sobre el caso Zimmerman. Obama es doctor en Derecho y “creo que su sentido jurídico es que él no debería hacer nada que pueda interrumpir o alterar cuestiones futuras que involucren a George Zimmerman”, explicó Ogletree al diario Los Ángeles Times.
El secretario de Justicia, Eric Holder, intervino ayer en una conferencia de la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color (NAACP, en inglés) en Orlando, Florida, y dijo que “es hora de cuestionar leyes que sin sentido expanden el concepto de defensa propia y siembran peligrosos conflictos en nuestros vecindarios”.
Florida es uno de los más de veinte estados con una ley de las llamadas “Stand your ground”, que exoneran de culpa a la persona que bajo ataque y sintiéndose en peligro de muerte use fuerza letal contra su atacante.
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