EFE
Este control de cambios fue implementado en el 2003 para contener la fuga de divisas que experimentaba el país tras un paro petrolero que golpeó fuertemente a la economía.
[/doap_box]
Venezuela busca flexibilizar el estricto control de cambios que rige en el país desde hace diez años, como una vía para inyectar divisas a la economía frente a los problemas de escasez que han tenido como corolario una fuerte aceleración de la inflación en el primer semestre del año.
Las medidas incluyen la reactivación de un mecanismo alternativo de acceso a divisas mediante subastas, conocido como Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad) y la búsqueda de opciones para ingresar al circuito oficial los dólares que gastan los turistas que visitan el país.
El Sicad fue creado tras la devaluación de casi un 32 por ciento del bolívar en febrero y de manera simultánea a la eliminación del Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme), un sistema que permitía a empresas y también a personas naturales obtener divisas a una tasa superior a la oficial.
El Gobierno ha defendido el mecanismo de las críticas de la oposición, que ha dicho que equivale a una “nueva devaluación” porque el valor al que se subastarán los dólares sería superior al tipo de cambio oficial de 6.3 bolívares por dólar.
La economista en jefe de la consultora venezolana Ecoanalítica, Jessica Grisanti, consideró “positivo” que se establezca un mecanismo alternativo al de la Comisión Estatal de Administración de Divisas (Cadivi), que otorga dólares al tipo de cambio oficial, pero planteó algunos reparos.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C