BARCELONA/EFE
El Bayern de Munich confirmó el fichaje del centrocampista internacional español Thiago Alcántara, del Barcelona, unos días después de que el técnico, Pep Guardiola, expresara claramente su deseo de tenerle en las filas bávaras.
Ambos equipos acordaron un traspaso por 25 millones de euros, lo que da luz verde a Thiago, de 22 años, para firmar un contrato por cuatro años, así como el compromiso de disputar un amistoso anual durante ese periodo.
- 25 millones de euros ha costado el traspaso de Thiago Alcántara del Barcelona al Bayern Munich, donde estará bajo las órdenes de su antiguo entrenador Pep Guardiola.
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La noticia saltó tras el partido contra el Hansa Rostock, que los de Bayern ganaron —como todos los encuentros hasta ahora de esta primera pretemporada de la “era Guardiola”— esta vez por 4:0.
Se daba por hecho que el fichaje iba a ser inminente desde que Guardiola dijo: “Sí, quiero a Thiago aquí. A él y solo a él”, en correcto alemán y unos días atrás, desde el lugar de concentración del equipo en Trentino (Italia).
A partir de ahí, el aficionado bávaro descubrió algo más de la personalidad de Guardiola, que hasta ahora acapara titulares y reportajes con técnicas de entrenamiento y esquemas de juego que a Frank Ribéry, su teórico “nuevo Lionel Messi”, le parecen “raras”.
Ni los aficionados ni los medios pudieron enterarse, más que bastante después, de las críticas de Guardiola a su antiguo club y las alusiones a la enfermedad de Tito Vilanova, Messi y Neymar.
Ese apartado de la conferencia de prensa fue en catalán, no había un intérprete para esas declaraciones y, de haberlo habido, tal vez tampoco habría entendido los reproches internos entre Pep y la cúpula del Barcelona.
Lo que al día siguiente reconstruyeron más o menos los medios alemanes de la polémica dio una nueva perspectiva a la personalidad de Guardiola, que además de mediático, exitoso, etc., tiene esos golpes escondidos.
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