El pequeño heredero de la corona británica, hijo del príncipe Guillermo y su esposa Catalina, puede nacer en cualquier momento.
Catalina, duquesa de Cambridge, dará a luz en el hospital de St Mary de Londres. El mismo en el que Lady Diana tuvo a los príncipes Guillermo y Enrique.
Hace semanas que la prensa acampa enfrente del lugar para conseguir la mejor toma. Pero no tendrá la primicia. Apenas nazca el bebé, una misiva partirá desde la maternidad, bajo escolta policial, hasta el Palacio de Buckingham.
Una vez que la reina Isabel II conozca el sexo de su bisnieto, una pancarta sobre un caballete frente al palacio anunciará la noticia a la plebe.
Con mayor seriedad, y como manda la tradición, 62 cañonazos en la Torre de Londres y 41 en Green Park, celebrarán el nacimiento real.
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