Alejandro Flores Valle
La tarde de ayer, un tribunal de jurado declaró no culpable del delito de homicidio a un reo que había sido señalado de la muerte de otro recluso en una de las celdas de la Policía del Distrito Seis de Managua.
La angustia que vivió la familia y el hasta ayer reo Carlos David Obando Jiménez, de 28 años, a quien se le imputó el homicidio de Luvy de Jesús Pérez Oporta, de 18, quedó por concluida, después que el juez Quinto Distrito Penal de Juicio, José Alfredo Silva Chamorro, girara la orden de libertad para este.
Durante el juicio fue fundamental la declaración de dos reos que presenciaron los hechos y que dijeron ante el jurado y el juez que la víctima Pérez fue arrastrado y golpeado por dos oficiales en una de las celdas de la Policía del Distrito Seis.
Los testigos aseguraron que no vieron a Obando Jiménez golpeando al ahora occiso, pero sí vieron a la víctima cuando él mismo se daba golpes en la cabeza contra los barrotes de hierros de las celdas policiales.
Lucía Oporta Rivas, madre del occiso, entre llantos se limitó a decir ante el jurado y el judicial que pedía justicia en la muerte de su hijo.
Por su parte, el hasta ayer acusado Obando le expresó al jurado —antes del veredicto— que él buscaba justicia porque los que mataron al joven fueron los guardias (policías).
LA ACUSACIÓN
La Fiscalía había acusado a Carlos Obando de propinarle golpes y botellazos a la víctima Luvy Pérez en una de las celdas de la Policía del Distrito Seis, el pasado 26 de abril cuando la víctima Pérez Oporta fue ingresado a la celda policial.
El incidente ocurrió, según la Fiscalía, ese mismo día, pero a las 7:00 p.m., cuando Obando supuestamente golpeó en la cabeza con una botella al occiso. Dos días después, el 28 de abril a las 2:00 p.m., Pérez fue encontrado sin vida en una celda del Distrito Seis de Policía.
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