Elízabeth romero
Supuestos policías habrían intentado obtener el pasado sábado información en cuatro ocasiones sobre los movimientos de Zoilamérica Ortega Murillo y su familia, a través de vigilantes que cuidan el sector donde reside esta familia.
Fuentes allegadas a esa familia, que denunciaron el caso a LA PRENSA, no precisaron si se trató de un mismo oficial que llegó en cuatro ocasiones al lugar o si se trató de distintos agentes que en horarios diferentes visitaron el sector.
Supuestamente ellos trataron de obtener información sobre los movimientos de Zoilamérica y su familia, sus visitas y horarios de salida y llegada.
De acuerdo con la denuncia, policías habrían preguntado a los guardas en qué empresa trabajaban y si portaban armas, luego, empezaron a preguntar por la hija de Rosario Murillo.
Presuntamente habrían preguntado por los movimientos, visitas y amistades del hijo de Zoilamérica, Alex Bendaña y por el número de placas de la camioneta en que este se moviliza.
Bendaña confirmó que fue informado de esta situación. “Miedo no tengo”, manifestó, pero aclaró que actúa de forma precavida para evitar cualquier acción en su contra.
El jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionado mayor Fernando Borge, expresó que desconoce si existe un plan de vigilancia alrededor de Zoilamérica y su familia.
“Yo no conozco nada. No tengo información de eso que me estás preguntando”, fue la respuesta del vocero policial.
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