
Martha Vásquez
“El registrador Rodríguez realizó la inscripción de documentos públicos notariales bajo la extraña figura antijurídica: declaración de dominio, posesión y mejoras de bien inmueble, pretendiendo así arraigar esta acción anómala y perjudicial para el Estado de Nicaragua, como una pésima y dolosa conducta por el funcionario”, señaló Estrada en ese momento.
El procurador alegó que la propiedad registrada pertenece a la municipalidad de Bonanza, y causa daños al Estado. Además el registrador es reincidente.
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Una serie de ilegalidades dejó al descubierto la investigación que promovió la Procuraduría General de la República con ayuda de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales contra notarios y registradores señalados de legalizar tierras indígenas en registros públicos de la propiedad de las Regiones Autónomas Atlántico Norte y Sur (RAAN y RAAS).
En el Registro de Bilwi-Puerto Cabezas se identificaron 31 propiedades indígenas que juntas suman 54,316 manzanas de tierra, legalizadas a nombre de terceros a través de simulación de actos legales que no son inscribibles, según se desprende del informe de investigación que realizó la CSJ.
De acuerdo con el informe, las tierras registradas a nombre de terceros son indígenas, pero no específica si están o no dentro del área de amortiguamiento de la reserva natural Bosawas, cuya depredación motivó la investigación.
EXPLOTACIÓN DE BOSQUES
Algunas de las personas que aparecen como dueños o beneficiados de las tierras comunales son empresas dedicadas a la explotación de madera, como la Acopiadora, Procesadora y Exportadora de productos Forestales y Agropecuarios San Antonio SUSUN, Sociedad Anónima.
Las inscripciones anómalas se realizaron entre el 2003 y el 2010, bajo las siguientes figuras que no son inscribibles según la Ley de Registros: declaración de dominio y posesión, título de reforma agraria falsificado, declaración de derechos posesorios, constitución de derechos posesorios, protocolización de documentos privados.
También utilizaron figuras como: elevación a escritura, minuta descriptiva de posesión y dominio, legitimación de posesión y dominio de propiedades inmuebles, declaración de bien inmueble, desmembración de finca rústica y donación, certificación de título supletorio y venta de un banco de tierra indígena.
La mayoría de las propiedades fueron inscritas por David Rodríguez Gaitán, registrador público de Bilwi. Según la queja interpuesta por la PGR, la actuación de los notarios y del registrador viola las leyes de la materia, ya que las tierras indígenas no son susceptibles de compra venta, no son hipotecables ni inscribibles.
Además, causaron daño y violación de derechos constitucionales de las comunidades indígenas.
Entre los personajes involucrados en los registros anómalos de tierras indígenas aparecen el notario Osorno Coleman, excomandante de la Resistencia y René García Becker del Colectivo Yatama.
La semana pasada el magistrado Marvin Aguilar, vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, dijo que las investigaciones continúan porque no todos los notarios señalados han enviado sus informes a la Corte, pero aclaró que el tema no se ha quedado en el olvido, que sigue pendiente.
También aclaró que se sigue el debido proceso para que después los notarios no digan que se violó el debido proceso y el derecho a la defensa.
Próximamente se sabrá qué decisión tomará la Corte Suprema de Justicia al respecto y de declarar nula las inscripciones qué pasara con los propietarios.
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