¿Cuántas veces hemos querido cocinar una receta y nos falta alguna hierba para darle ese toquecito fresco y especial que nuestra comida necesita? Las plantas comestibles o alimenticias son una buena opción para cultivar en casa. Si no tenemos un patio amplio podemos utilizar el pequeño jardín interno o externo, el tendedero, colocarlas en los descansos de las ventanas, balcones o por último colgarlas en las paredes, se ven muy lindas porque muchas de ellas son ornamentales.
Estas plantas para crecer sanas necesitan suficiente sol, humedad y estar aireadas. Pueden sembrarlas en maceteras, latas vacías, contenedores, etc., solo hay que ponerle unas piedras en el fondo del contenedor cualquiera que sea, para que el agua drene correctamente y no haya exceso de humedad. Es conveniente renovar y remover la tierra de vez en cuando y ponerles un abono orgánico por lo menos una vez al año. Riéguenlas una vez al día nada más, preferiblemente en las mañanas, no necesitan tanta cantidad de agua.
También remueva la maleza que crece en la macetera para que estas no le quiten nutrientes a nuestras plantitas, se recomienda colocar encima de la tierra una capa de pedazos de corteza para mantener la humedad. Un último consejo práctico sería el que rotularan las hierbas para que no tengan confusión a la hora de usarlas.
Hay una gran variedad de plantas comestibles, entre las más populares se encuentran: la hierbabuena, perejil, menta, manzanilla, orégano, romero, albahaca, culantro y tomillo. Todas las consiguen en viveros locales.
Como les decía antes es muy útil tener hierbas comestibles a mano, pero si tiene limitaciones para cultivarlas y decide comprarlas en los mercados, cuando lleguen a sus casas sáquenlas de la bolsa plástica y envuélvanlas en papel toalla y guárdenlas en la refrigeradora, así durarán frescas.
Como pueden ver, no es difícil tener un pequeño huerto casero y saca mucho de apuros. ¡Anímense!
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