Max L. Lacayo

Cuándo, cuándo, cuándo

El progreso económico sostenido y los avances en la civilización resultan, fundamentalmente, del interés, esfuerzo, libertad y oportunidad de los individuos para adquirir —de manera legítima— propiedad privada (tierra y capital) y acumular riqueza.

Los derechos a la propiedad privada —como condición esencial de todo progreso económico— otorgan seguridad individual y autoestima. De ahí la inclinación racional de los individuos o el incentivo para combinar mano de obra, capital, tierra y actividad empresarial con el fin de producir riqueza y acumular capital físico, humano e intelectual necesario y hacer posible el progreso económico continuo.

En otras palabras, dada la oportunidad de adquirir propiedad privada legalmente y la libertad de acumular riqueza, el individuo es motivado a crear, innovar, producir los bienes y servicios requeridos por la sociedad, intercambiarlos y obtener utilidades. Así es como hemos llegado a entender la conexión entre libertad económica y crecimiento económico y a valorar la importancia crucial de los derechos de propiedad privada.

Dentro de un ambiente positivo de estabilidad institucional y avances tecnológicos, el grado de disposición y habilidad individual es lo que —en última instancia— facilita el uso más productivo de los recursos económicos y la acumulación de capital necesario para el crecimiento económico futuro.

Sin embargo, un serio problema emerge cuando la moralidad del comportamiento, el interés social y los elementos básicos de justicia son incrementalmente ignorados por los individuos en el mercado. En otras palabras, no es el interés egoísta, la avaricia o el deseo individual por el placer lo que genera progreso.

Una sociedad que otorga absoluta libertad individual bajo las bases únicas de motivos egoístas, solo promueve un sistema insostenible de concentración de capital, explotación, corrupción y polarización social.

El progreso no es, tampoco, el resultado de un deseo natural de trabajar arduamente o de la preocupación del individuo por sus compatriotas o por la humanidad. Una sociedad que planea bajo esas premisas está destinada al desastre económico o se termina forzando a la población para aumentar los niveles de producción.

Es, entonces, el grado al que una sociedad logra establecer sus reglas y valores lo que promueve y moldea las acciones individuales hacia la satisfacción del deseo de obtener propiedad privada y acumular capital. Esto es asunto de oportunidades: entre mayores sean estas, mayores serán las posibilidades del individuo para competir en el mercado.

Esto es, precisamente, lo que promueve innovación, genera altos niveles de producción, mayores utilidades, más altos niveles de inversión, más empleo y mayor riqueza nacional.

Las sociedades como la nuestra, donde se otorga libertad individual y oportunidades solo a un sector de la población e invierte muy poco o ineficientemente en capital humano, se tornan sociedades duales. Por un lado, un sector se desarrolla y progresa hasta que el otro, que opera a niveles de subsistencia, llega a fatigarse.

Así vemos como en Nicaragua estas condiciones arrastran a la sociedad entera hacia ese ciclo de agitación social que está tan arraigado a nuestra dinámica histórica.

La pregunta permanece: ¿Cuándo, cuándo, cuándo seremos capaces de dar en el blanco de un mejor balance entre el mejoramiento individual y el bienestar social, la prosperidad y la justicia, la libertad y el orden?

La verdad es que Nicaragua está en rumbo a una crisis muy seria que requiere el rompimiento del conformismo de las élites o núcleos de poder de nuestra sociedad, para mitigar la desbordada corriente en la que nos arrastra este gobierno hacia la total desestabilización. El autor es economista y escritor.

COMENTARIOS

  1. elroy cruz
    Hace 13 años

    buen articulo economico no politico que define el unico camino al desarrollo respeto a la propiedad privada ,libertad institucional y transparencia. el reciente proyecto del canal es utilizado cinicamente para compararnos con panama pero panama es un pais democratico con libertades en sus instituciones y respeto al propiedad privada . aqui se engaña vilmente al pueblo con fantasias.

  2. elroy cruz
    Hace 13 años

    buen articulo economico no politico que define el unico camino al desarrollo respeto a la propiedad privada ,libertad institucional y transparencia. el reciente proyecto del canal es utilizado cinicamente para compararnos con panama pero panama es un pais democratico con libertades en sus instituciones y respeto al propiedad privada . aqui se engaña vilmente al pueblo con fantasias.

  3. Juan Perez el Incredulo
    Hace 13 años

    Solo hay un pequeno problemita que a la vez parece sin solucion. La empresa privada que es la motora del desarrollo tambien corrompe, compra y se aduena de los gobiernos para su propio salveque. Demos una pequena miradita como las corporaciones se enriquecen sin pagar el total de su parte a la sociedad que las mantiene. Las migajas que dejan casi nunca dejan nada para los de abajo. Se diluye en la primer capa economica.
    Empresa y Gobierno son una misma cosa.

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