Johannesburgo/EFE
El expresidente sudafricano Nelson Mandela sigue luchando por la vida tras experimentar una “gran mejoría”, aunque “sigue estando clínicamente mal”, informó ayer su exesposa Winnie Madikizela-Mandela, ante la casa que ambos compartieron en Soweto (Johannesburgo), convertida en museo.
Winnie ha llegado casi a diario a la clínica desde que Mandela fue hospitalizado en estado grave por problemas respiratorios el 8 de junio. Al lado de Mandela permanece su actual esposa, la mozambiqueña Graa Machel.
Ayer fueron vistas en el centro médico las tres hijas de Mandela, Makaziwe, Zenani y Zindzi. Ellas y otros 14 miembros de la familia obtuvieron ayer una orden judicial para poder sepultar los restos exhumados de tres hijos fallecidos del exmandatario en Qunu, donde su padre pasó la infancia.
Hace dos años, Mandla Mandela, nieto de Mandela, mandó trasladar a Mvezo, sin el consentimiento de la familia, los huesos de los tres hijos del exdirigente, que estaban enterrados en un terreno familiar en Qunu, donde Mandela cuenta con una casa y, según reveló hace años, querría recibir sepultura.
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