“Pensión, pensión, pensión” coreaban decenas de ancianos en el sexto día de protesta en las inmediaciones del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Los “viejitos”, quienes permanecieron en el sitio hasta entrada la noche suspendieron la protesta para reanudarla esta mañana, pues los jóvenes que los apoyaban fueron expulsados por simpatizantes orteguistas la madrugada el sábado.
Temprano en la mañana, Porfirio García, presidente de la Unidad Nacional del Adulto Mayor (UNAM) manifestó que por encima de todas la presiones que se les puedan presentar mantendrían la protesta.
“No nos vamos a mover a menos que lo hagan a como lo hicieron ahora por la madrugada (este sábado), es la única manera que nos podamos mover”, dijo García. No obstante el asedio al que los sometieron simpatizantes del orteguismo hizo que los adultos mayores dejaran el sitio.
En cuanto al apoyo de los afiliados de los departamentos, García denunció que los autobuses particulares que transportan a los adultos mayores, no los dejan pasar para evitar que se sumen a la protesta en la capital.
En la protesta, la falta de alimentos fue evidente, los ancianos realizaban largas filas para compartir la poca cantidad de comida que se ha logrado recolectar.
Hasta mediodía de este sábado los adultos mayores lograron subsistir con la poca agua y el pan que se logró rescatar de la incursión de las turbas. No obstante en la tarde empezaron a llegar más víveres.
También se reinició la atención médica, esta vez fue realizada por estudiantes de medicina de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), quienes tuvieron que disfrazarse de simpatizantes sandinistas para poder atender a los ancianos.
TRABAJADORES REGAÑADOS
Como un abuelo enojado con sus nietos malcriados, Porfirio García reprendió a decenas de trabajadores estatales que muy tempranito con bandera en mano sitiaron a los “viejitos” en la protesta.
“Ayer se desbarataron vehículos y todo esto (la champa con alimentos y medicinas), se hicieron cosas inconsecuentes y eso no es justo, ni es correcto”, apuntó García.
También pidió que los respetaran y no los agredieran. Además que los dejaran manifestarse ya que en la UNAM hay personas de todos los partidos políticos, porque el interés no ha sido político ni religioso, sino obtener la pensión reducida de vejez.
“Señores ustedes tienen padres, algún día van a llegar a ser adultos y no queremos que ustedes jóvenes ahora, tengan las mismas dificultades que tenemos nosotros ahora”, exclamó García.
También se hicieron presentes en la protesta miembros de los Gabinetes de la Familia, Salud y Vida de los diferentes barrios de la capital, quienes reclutaron a los beneficiarios de los programas sociales del Gobierno para que hicieran un cordón humano e impedir la libre circulación de los adultos mayores.
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