Tatiana Rothschuh
La Diócesis de Juigalpa está ubicada en uno de los territorios por donde podría pasar el Canal Interoceánico, sitios que podrían ser expropiados o confiscados según la ley.
[/doap_box]
El presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, monseñor Oscar René Sándigo, hizo una llamado a “ser cada nicaragüense un centinela de la evolución del proyecto” del Canal Interoceánico al expresar sus preocupaciones por el impacto ambiental y el riesgo del reservorio de agua para el consumo humano, así como la incertidumbre de los productores por las confiscaciones de las tierras o el pago según el valor catastral.
El obispo reconoció que “la construcción del Canal es el sueño de los nicaragüenses” que beneficiará a todos y dijo anhelar que sea una realidad, pero “no es una situación cualquiera, estamos jugándonos el futuro acuático, son inquietudes razonables que no tienen apasionamiento político”, advirtió.
Monseñor refirió que en el trayecto por donde pasará el Canal y que corresponde a su diócesis, les inquieta a los productores la retribución que van a recibir sobre sus tierras, se especula sobre confiscaciones o si le pagan con el valor catastral perderían mucho.
VERDAD Y TRANSPARENCIA
Señaló como la mayor incertidumbre, el problema del agua que ha sufrido la ciudadanía, “desde hace unos tres años en Juigalpa tomamos agua del lago, estamos felices, hay tranquilidad y la preocupación es que si el lago va a preservar su reservorio y su pureza, quiere decir que ¿Juigalpa ya no tendría dónde sacar el agua?”, interrogó.
Señaló que ante estas inquietudes pasada la etapa de la viabilidad, los rectores del proyecto deben dar una respuesta rápida, clara inmediata y segura y les instó a “mantener una información honesta, transparente y veraz, que no se juegue con esto”.
Aunque consideró que en lo personal es “prematuro tomar una postura”, el obispo hizo un llamado a que las opiniones no estén precondicionadas por pasiones políticas.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A