Karen Martínez, nació en Chinandega, un 2 de marzo de 1964, para ella la poesía es un universo de libertad. Su madre “la luz”.
También revela que su inclinación poética nació desde que estaba en el vientre de su madre, “ella me leía cuentos, poesía, fue entonces donde creció mi amor por la palabra”.
Relata que viene de una familia de escritores y amantes de la lectura, “en mi casa siempre hubo libros”, su hábito de lectora también lo transmitió a sus tres hijos.
No obstante, sostiene que no ha publicado todavía un libro, pero que no le importa, lo que desea es “fortalecer la lectura y la escritura, y afinar el ojo crítico en su poesía”, que para ella es libertad y belleza de la vida.
Martínez confiesa que la rama de poesía son las imágenes cotidianas, las mujeres, la sensualidad de las cosas sencillas que nos rodean.
Igual sus versos reflejan a una mujer apasionada, sincera y crítica con lo que le rodea.
Más de su creación se puede leer en: http://karenlachinandegana.wordpress.com/
Me perdí
Karen Martínez
Me llamó
después de la tormenta,
estaba en su cama
de garza sangrante.
Dijo,
que vivió
tiempos de párrafos mágicos,
desfile de besos,
y mundos de paciencia.
Se sentó
para ver a su amado
gobernar el mundo.
Bebió
el néctar del optimismo,
y el suero de la confusión.
Descifró
lo subrayado,
de las promesas enamoradas
y no encontró,
la ortografía básica
del amor.
Lloró como un río.
Yo me perdí.
No sabía,
quién lloraba
a quién.
¿Cuándo fue?
Karen Martínez
En el límite exacto de la lucidez
incendié el edificio,
estoy en la azotea sin rescatistas posibles,
mis alas se han quemado,
oscurecidas mis ideas,
presa del titubeo, discuto conmigo,
¿muero en el borde
o la poesía es la red que me espera?
¿Muerte o poesía?
Únicos oasis ciertos
que me esperan.
De frente al fuego
quise librarme de mí.
Máscaras burlonas cayeron a mis pies.
¡Vaya a descansar Señora enferma,
enferma de sus llamas!
Amado mimo
Karen Martínez
Ambos llevamos maquillaje
somos copia el uno del otro
vamos y volvemos
creando pantomimas
para ponerle trampas al tiempo.
¿será que las almas
buscan liberarse de la pintura blanca?
hoy la mía prefiere la belleza de tu arte,
el silencio …
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