Tania Sirias
¿Se puede revertir el daño que se le ha hecho al país, al entregar la soberanía nicaragüense al empresario Wang Jing? “Sí”, respondió el exprocurador general de la República, Alberto Novoa.
Explicó que bajo el principio de soberanía y si hubiese patriotismo en las actuales autoridades de la Asamblea Nacional, esta ley pudiese ser derogada.
“El artículo 1 de la Constitución dice que la soberanía de Nicaragua es inalienable, inalterable, intraspasable. También el Código Penal establece cárcel para los que cercenaren o desmembraren el territorio nacional y estos son sujetos de delito”, dijo Novoa.
[/doap_box]
“Sin embargo, como esta ley tiene una serie de candados, en la misma se establece que cualquier recurso de inconstitucionalidad que resulte desfavorable a la empresa china, va a ser objeto de reclamo o de indemnización por parte del Estado de Nicaragua”, explicó Novoa.
Agregó que por esta misma ley, se negó la competencia y la jurisprudencia de nuestras autoridades, por lo que si ha hay conflicto se tendría que ir a dirimir a Londres bajo las leyes inglesas, donde lo más probable es que el Estado perdería y se tendría que pagar la indemnización.
¿Ante estas trabas, qué podemos hacer los nicaragüenses?
Esta respuesta será más de ribetes políticos que jurídicos. Independientemente que Daniel Ortega culmine el otro periodo o venga otro Gobierno, Nicaragua tiene sobre sus hombros un yugo que es esta ley, ya que quien entregó la soberanía dispuso a favor de la empresa china todos los mecanismos para salvaguardar los intereses de esta empresa.
No podemos ir a la Corte Internacional de Justicia en la Haya, pues no se mete en estos problemas. La Corte Interamericana de Derechos Humanos solo da cartas de recomendación.
En el ámbito político sí podemos ejercer todas las acciones necesarias para revertir esta situación. Ya hay antecedentes en Nicaragua, porque en el tiempo de Anastasio Somoza, el país estaba endeudado con Israel por unas armas que le habían vendido.
El gobierno sandinista en los años ochenta dijo que no reconocía un solo pago a Israel, esto en base al principio de soberanía.
NI SIQUIERA AMENAZAR
¿Nicaragua perdería en un juicio contra esta empresa china?
La ley es clara donde dice que con solo la amenaza jurídica a los intereses de la empresa HK Nicaragua Canal Development, nos demandarían y el Estado pagaría la indemnización.
Recordemos cuando se cedió en arriendo la Cementera Nacional por una ley de la Asamblea Nacional, se estableció que con solo la amenaza, embargo o cuestionamiento legal que sufriera la empresa, se podía dar por rescindido el contrato y exigir el pago por daños y perjuicios.
Con la Ley del Canal, basta que el chino se sienta amenazado y nos va a demandar al tribunal en Londres, sin importar que esta legislación pase por encima de nuestra Constitución.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A