La selección española exhibió la mejor de sus imágenes en su debut en la Copa de las Confederaciones, para derrotar 2-1 a Uruguay en un encuentro en el que debió golear y acabó con final tenso, con claves como el estilo de juego, la clase impartida por Andrés Iniesta o la figura del nueve en Soldado.
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He aquí sus claves:
1. Exhibición de un estilo
España mostró en Brasil el estilo que le ha conducido a la gloria. Los jugadores tenían ganas de hacerlo en el país con mayor tradición futbolística que comenzó silbando la posesión y acabó ovacionando el virtuosismo. El toque por bandera, siempre con movimiento de salida de desmarque. Un 77 por ciento de posesión que anula al rival. Profundidad por bandas, desmarques y llegada. Uruguay corrió tras sombras. Siempre tarde y descolocado.
2. Defensa y presión
La defensa de España comienza por el delantero centro. La presión fue ejemplar. Todos los balones iban a jugadores de la Roja como si fuesen imanes, el secreto era la presión asfixiante en terreno rival. Uruguay encerrada y sus peligrosos delanteros tenían muchos metros que recorrer hasta la portería rival.
3. Un nueve que se asocia
Al remate que debe aportar un delantero centro en su zona de movimiento, Roberto Soldado le sumó un juego de espaldas siempre acertado con una capacidad brillante para asociarse con sus compañeros. En el regreso a la figura de un nueve puro y el descarte inicial de la figura de falso nueve, Soldado se adelantó a Fernando Torres.
4. La lección de Iniesta
Su partido fue para grabar en vídeo y poner cada una de sus acciones en todas las escuelas futbolísticas. El pequeño Andrés puso el estadio a sus pies desde el primer balón que tocó. Dio un recital de buen futbol, controles, pases, visión de juego, amagos y regates que por momentos parecía que bailaba con el balón pegado al pie. La dureza no le frenó. Fue el líder de un equipo en el que todos brillaron en sus respectivas funciones.
5. Casillas el elegido
Por primera vez en la era Del Bosque las circunstancias que rodeaban al capitán hicieron dudar de su titularidad. El debate que tuvo lugar para la Eurocopa con Víctor Valdés cobró más fuerza por los cinco meses sin jugar de Iker, pero a Del Bosque no le tembló el pulso para alinear a su portero de confianza. Con los nervios del debutante, saltó Casillas ante Uruguay en un partido que no le exigió. Dos tiros a puerta y un gol en una falta perfecta de Luis Suárez ante la que nada pudo hacer. Del Bosque dejó claro quien es el titular.
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