Lucía Vargas
El rechazo de la población granadina contra los concejales sandinistas y la alcaldesa Julia Mena no se hizo esperar esta semana, luego que se conociera que dieron de baja a tres proyectos sociales, ya aprobados, para desviar esos fondos en la construcción de una casa materna que tiene interés partidario, según los afectados.
Pobladores de Malacatoya se unieron al reclamo y recientemente forcejearon con los policías municipales porque no dejaban entrar a la población a la Alcaldía, donde se realizó la sesión extraordinaria en la que se dio de baja a tres proyectos y se hizo la segunda modificación del Plan de Inversión Anual (PIA) 2013.
LOS PROYECTOS
Uno de los proyectos cercenados es la construcción de un tanque para almacenar agua potable en la comunidad El Tabacal, el cual tenía un presupuesto de 600 mil córdobas.
Los sandinistas argumentaron que el tanque ya existe, pero el concejal del PLI, Félix Vega, dijo que la persona que elaboró ese presupuesto fue el ingeniero Alonso Cano, cuando fungía como gerente de la comuna en la administración pasada, y ahora él mismo dice que el tanque ya existe.
Se dio de baja también al proyecto del Movimiento Comunal, que era para adquirir tubería para agua potable. Esta sería usada en la lotificación de más de 300 viviendas en El Fortín, cuyo monto es de 250 mil córdobas. Un tercer proyecto sacrificado fue el de reparación y mantenimiento del seminario San Pedro, de Malacatoya, por un valor de 200 mil córdobas.
Vega, quien votó en contra, lamentó que la alcaldesa Mena no lo dejara hablar, a pesar que la ley se lo permite.
Dijo que violaron el artículo 38 de la Ley de Municipios. “Las modificaciones deben darse a través de un proceso de consulta pública o en cabildos extraordinarios y aquí ni se escuchó al pueblo”, señaló Vega.
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