Lucydalia Baca Castellón
Para garantizar la calidad de los alimentos que producen 540 micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) de comunidades del norte del país, noventa estudiantes del último año de ingeniería industrial masificarán la implementación de buenas prácticas de manufactura.
La idea es financiar pasantías de estudiantes que están haciendo sus tesis, para que apliquen en estas empresas las buenas prácticas. “Estas tienen que ver con el manejo adecuado de los insumos, desde que entran a las áreas de producción hasta que salen como producto terminado. Pero también con el uso de gorros y tapabocas, y el manejo de los equipos, la limpieza de las áreas de producción y el lavado de manos de los empleados, para evitar la contaminación”, afirma Carmen Alvarado, oficial de proyectos de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude).
La capacitación permanente que recibirán las mipymes, durante los próximos veinte meses, es parte del proyecto Masificación de Buenas Prácticas para el Impulso de la Agroindustria, financiado por el programa Pymerural por un monto de 200 mil dólares.
En esta segunda y última fase, el proyecto solo contempla el pago de los viáticos para los estudiantes de la Universidad Centroamericana (UCA) y Nacional de Ingeniería (UNI) que hagan las pasantías en las empresas y la capacitación de los maestros que darán seguimiento al proyecto.
Rudolf Krummenacher, coordinador nacional del programa Pymerural, dice que las capacitaciones llegarán a mipymes de Nueva Segovia, Madriz, Estelí, Matagalpa y Jinotega. Los negocios beneficiados podrían generar unos dos millones de córdobas en ingresos adicionales en los próximos cuatro años.
Según Qiara Cerda, estudiante de la UCA que participa en el proyecto, la experiencia les permitirá poner en práctica los conocimientos que han adquirido durante los años de estudio y podría abrirles las puertas del mundo laboral a través de los contactos que hagan durante la pasantía.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 C