Antonio Martín EFE
Es el hombre de las mil caras. Ha prestado su magnetismo a personajes como Jack Sparrow o Eduardo Manostijeras. Johnny Depp, el rey de la extravagancia en Hollywood, ha cumplido 50 años con la vista puesta en Pirates of the Caribbean y en pleno rodaje de Trascendence.
Depp convierte en oro todo lo que toca. Pocos pueden presumir de colocar tres películas en la lista de las 16 que han superado los 1,000 millones de dólares en la taquilla mundial. Así lo hizo con Pirates of the Caribbean: Dead Mans Chest (2006), Alice in Wonderland (2010) y Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides (2011).
Candidato al Óscar en tres ocasiones ( Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl, Finding Neverland y Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street ), pocos podían entrever que aquel joven de 21 años que debutó en el cine como víctima de Freddy Krueger y conoció la fama televisiva con 21 Jump Street sería uno de los nombres fundamentales de la historia del cine.
El medio siglo que cumple Depp le llega en pleno rodaje de Trascendence , el estreno en la dirección de Wally Pfister, director de fotografía de la saga de Batman dirigida por Christopher Nolan, pero tal vez le dé tiempo a celebrarlo con una escapada a su isla privada en las Bahamas, Little Halls Pond Cay, repleta de cocoteros y con la privacidad que tanto anhela.
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