Elízabeth Romero
Los familiares de 13 detenidos en las celdas de Auxilio Judicial (DAJ), procesados por los incidentes violentos en la delegación policial de Tipitapa, denunciaron ayer una serie de hechos que padecen, por lo cual demandan que los trasladen a otras celdas o los dejen en libertad. Madres, hermanas y esposas de los detenidos expresaron ayer que al encierro que sufren sus parientes por un delito que alegan no haber cometido, se suman atropellos de los que supuestamente son víctimas.
Los hechos de Tipitapa ocurrieron el 30 de abril, y los familiares de los detenidos alegan que la Policía insiste en relacionarlos cuando ninguno de ellos aparece en un vídeo.
Los denunciantes coincidieron en que hubo casos de celdas, en las cuales cuando llueve, el agua les llega a los presos a la altura de las rodillas.
En la celda 31, donde está Álvaro Antonio Aralla, hermano de Juana Isabel Aralla, “hay un inodoro repleto, taqueado”. Según le dijo su hermano a Juana Isabel, se cubren el rostro con trapos para sobrellevar el hedor. En esa celda, indicó la denunciante, hay cucarachas y ratones, por lo que tienen que permanecer en puntillas.
Julia Arróliga, madre de Edwin Antonio Mayorga, señaló que su vástago le comentó que duermen “arrinconados y empapados”, porque se les introduce el agua por el techo y el suelo les sirve de cama. Maricela Martínez, madre de Silvio Antonio Trujillo Martínez, resumió que durante siete días no tuvieron agua. “Es una tortura”, afirmó.
Estebana Largaespada, madre de Augusto Largaespada, confió que según su hijo la estadía allí es insoportable: “En la misma celda realizan sus necesidades fisiológicas, y ante la falta de agua, el hedor se hace insoportable”.
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