WASHINGTON/AP
La Casa Blanca advirtió el jueves que no espera debate complicado sobre la reforma migratoria en el Congreso aunque admitió que la senda no será fácil especialmente en la Cámara baja, la cual rechazó el jueves la política del presidente Barack Obama de poner fin a la deportación de cientos de miles de inmigrantes que llegaron a Estados Unidos sin permiso cuando eran niños.
La directora de política interna de la casa Blanca, Cecilia Muñoz, dijo que «no esperaba un camino fácil» pero que tampoco «tenemos miedo a un debate difícil» en el Congreso a una reforma migratoria que resuelva la situación de 11 millones de inmigrantes sin documentos.
La decisión adoptada por la cámara baja el jueves con votación 224-201 como parte de su trabajo sobre el proyecto de gastos del Departamento de Seguridad Nacional, dejó en evidencia los importantes obstáculos que deberá superar la reforma migratoria antes de que el presidente Barack Obama pueda darle el ejecútese.
El pleno del Senado celebrará el martes la primera votación a un proyecto de ley integral aprobado el mes pasado con un sólido voto bipartidista de senadores de la Comisión Judicial del Senado, el cual otorgaría un camino a la ciudadanía a millones de inmigrantes que viven en Estados Unidos de manera ilegal.
En la cámara baja controlada por republicanos, un grupo bipartidista de ocho representantes aún no ha presentado su versión de una reforma integral pese a que negocia de manera interrumpida desde 2009 a puertas cerradas.Pero el presidente de la comisión judicial, el republicano por Virginia Bob Goodlatte, ha presentado varios proyectos de ley por separado.