Antigua, Guatemala/ACAN-EFE
La Organización de Estados Americanos (OEA) inició hoy las sesiones de su 43 asamblea general, en una jornada marcada por la expectativa en torno a la reunión que mantendrán el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, y el canciller de Venezuela, Elías Jaua.
Las relaciones de Venezuela y Estados Unidos se encuentran en uno de los niveles más bajos desde que en diciembre de 2010 se quedaron sin embajadores y con continuos incidentes diplomáticos.
Washington anticipó que Kerry y Jaua tendrán un «encuentro breve» en el que tratarán asuntos «de interés mutuo», incluyendo la posible futura restauración de sus respectivos embajadores.
Caracas, por su parte, señaló que la reunión será «interesante», porque permitirá la «transmisión directa al Gobierno» del presidente estadounidense, Barack Obama, «de la visión que tiene el Gobierno de Venezuela de lo que deben ser las relaciones» entre los dos países, según dijo este martes el presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos se complicaron a partir de la llegada al poder del fallecido presidente Hugo Chávez (1954-2013), con denuncias venezolanas sobre la injerencia de Washington y acusaciones de EE.UU. de autoritarismo de Caracas.
La cita bilateral de Kerry y Jaua está prevista poco antes del mediodía de este miércoles en el marco de la 43 asamblea general de la OEA que se celebra en la ciudad colonial guatemalteca de Antigua.
La primera sesión plenaria de la asamblea comenzó cerca de las 10:00 hora local (16:00 GMT) con la elección por «aclamación» del canciller de Guatemala, Fernando Carrera, como presidente de la reunión anual.
Los 26 cancilleres, tres vicecancilleres y cinco embajadores que representan a 34 Estados que integran el organismo hemisférico aprobaron una serie de puntos establecidos en la agenda de trabajo de la asamblea, entre ellos dar hoy una última revisión a la Declaración de Antigua, sobre la que no existe consenso en dos puntos.
«La Declaración de Antigua tendrá una última revisión esta tarde» durante «un diálogo privado de los jefes de delegaciones» y el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, en la que tratará de alcanzar un consenso en torno al «par de asuntos pendientes», explicó Carrera.
De no llegarse al consenso en el diálogo privado, las discusiones se trasladarán a la Comisión General de la asamblea, añadió el canciller de Guatemala.
La Declaración de Antigua sobre una política integral para el problema de las drogas en las Américas tiene 20 puntos y no hay acuerdos en dos, uno referido al mecanismo de seguimiento de la discusión de la problemática de los narcóticos.
Un grupo de catorce estados propone la celebración de una asamblea extraordinaria en abril del próximo año para acordar acciones definitivas en el campo del combate a las drogas, lo que es rechazado por países como Estados Unidos, que prefieren que el tema lo aborden las instancias del sistema hemisférico.
Tampoco se han alcanzado consensos respecto al punto en el que se insta a los estados miembros de la OEA a observar y dar seguimiento a los ejemplos de las acciones y políticas que otros países, como Uruguay, han implementado como estrategias para hacer frente al problema de las drogas, al promover la legalización del consumo de la marihuana.